Alergias estacionales, una perspectiva naturopática

Llega la primavera, y con ellos esta relación amor-odio con ella en la que todo se balancea entre querer disfrutar del buen tiempo y la belleza de esta época y a su vez tener que sufrir las consecuencias de su polen y el efecto desagradable que causa.

El hecho de que cada vez haya mas personas susceptibles a este tipo de sustancias son variadas, entre ellas encontramos el tipo de alimentación con un consumo cada vez mayor de ultra-procesados, el estrés cronificado en el tiempo que entre otras consecuencias hace que el sistema inmune sea menos eficaz y la exposición a la contaminación ambiental.

Teniendo esto en cuenta, desde la neuropatía se pueden hacer intervenciones en los hábitos de vida que ayuden a paliar estos síntomas y hacer de las primaveras periodos de más disfrute y menos lagrimeo. A través de la nutrición, la fitoterapia y la suplementación se pueden mejorar significativamente los síntomas de la histamina e ir regulando al sistema inmunológico. Igualmente estas estrategias suelen ser totalmente compatibles con los tratamientos convencionales por lo que son una muy buena opción complementaria.

SÍNTOMAS ALÉRGICOS MÁS COMUNES

Cuando el polen entra en el cuerpo de una persona alérgica, en organismo lo reconoce como un antígeno extraño provocando una reacción inflamatoria provocada por el sistema inmune. Para que esto se active, este sistema recluta una células llamadas mastocitos que liberan la famosa histamina. Esta histamina produce a su vez, mayor flujo sanguíneo dirigido a las zonas donde se concentra el polen como los ojos, nariz, garganta, etc. produciendo los conocidos síntomas alérgicos:

  • Estornudos, congestión
  • Prurito: nariz, ojos, oídos, paladar
  • Irritación bronquial
  • Goteo postnasal
  • Fatiga, somnolencia, malestar
  • Ojeras

 

Si no se trata, la rinitis alérgica puede provocar sinusitis, otitis media, apnea del sueño y disfunción de la trompa de Eustaquio. 

ESTRATEGIAS EN LOS HÁBITOS DE VIDA

La primera de las medidas recomendadas y de las más básicas es evitar la exposición a alérgenos. Evitar la acumulación de polen en casa, lavar la ropa con frecuencia, usar filtros de aire, etc. De esta manera evitaremos una continuidad de los síntomas más molestos y a su vez evitaremos la continua inflamación.

En cuanto a nutrición, una dieta baja en histamina nos ayudará a que los niveles en sangre de esta sustancia disminuya. Es una dieta restrictiva por lo que no es aconsejable seguirla durante largos periodos sin el seguimiento de un profesional. Hay ciertos alimentos que contienen esta sustancia de manera natural como son los cítricos, el aguacate, las fresas, ciruelas, la leche y todos sus fermentados, la soja y sus fermentos también, el café y el té, las bebidas alcohólicas, el trigo y sus derivados, etc. Evitando estos alimentos sin perder el foco en una dieta rica en vegetales, grasas y proteínas de buena calidad ayudamos al organismo a corregir la inflamación.

Asegurarnos que las vías de eliminación hepática funcionan correctamente nos asegura que la histamina sea excretada correctamente del organismo una vez ha cumplido su función. Para este caso el uso de plantas amargas como el boldo, la alcachofera, cardo mariano o la fumaria pueden ayudarnos en esta fase.

Por otro lado, las estrategias antiestrés ayudan al organismo a adaptarse mejor a las respuestas a los antígenos y a que el sistema inmunológico sea mas eficiente en su resolución.

SUPLEMENTOS Y PLANTAS MEDICINALES

QUERCETINA : Es un antioxidante vegetal con propiedades antialérgicas bajando la histamina en sangre y antiinflamatorias. Se puede tomas en suplementación o a través de la alimentación. Las alcaparras, manzanas, frutos rojos y cebollas son ricos en esta sustancia.

HELICRISO:  es antihistamínica, antiinflamatoria y antitusiva. Se toman las partes aéreas en extracto o directamente sobre la piel en caso de eccemas o urticarias.

VITAMINA D: siempre que los niveles séricos sean insuficientes, esta vitamina tiene la gran capacidad de modular el sistema inmunológico y por lo tanto la inflamación

PERILLA: otra planta con una gran capacidad antihistamínica, se puede tomas en extracto o en infusión.

PROBIÓTICOS:  la flora intestinal es una de las principales barreras que tiene en sistema inmunológico para defender al organismo. Puede volverse ineficaz por diversas razones como una mala alimentación, estrés crónico, algún tipo de infección, etc. Existen cepas específicas que previenen las reacciones alérgicas desde la infancia así como la prevalencia a las rinitis a lo largo de la vida. El mundo de los probióticos es bastante complejo por lo que es importante consultar con un profesional para conocer bien nuestras necesidades.

Andrea Montesinos. Naturópata

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